martes, 6 de marzo de 2012

El diseñador del Símbolo de la Contaduría Pública


El universo gráfico de Dicken Castro|1

Hijo de una mujer con alma de arquitecto, creció con anhelo de serlo. El diseño gráfico fue una afición, durante esa carrera, de la que se enamoró mientras se especializaba en Holanda; cuando regresó de allí, abrió la primera oficina de diseño gráfico en Colombia. Tuvo en Machu Pichu una de las experiencias más intensas de su vida, en la que siempre ha diseñado con dedicación y confianza absoluta en su trabajo. Sin restar importancia a su trabajo arquitectónico, PD rinde con esta crónica un homenaje a la faceta gráfica de este Maestro.
"Desde niño estuve enamorado de la belleza. Soy hijo menor de una familia numerosa y muy pequeño me interesé por la literatura y toda clase de arte. En un principio, no tanto por la pintura o la escultura porque en ese entonces la formación sobre tales temas era muy difícil de conseguir. Mi papá era médico y literato; tenía una excelente biblioteca pero, que yo recuerde, sólo dos libros ilustrados. Eran tomos muy bellos, uno de platos y vasijas griegas y el otro una revista que se llamaba "Conferances" donde se publicaban artículos de actualidad en París. Pero aparte de eso no había nada más y por ello no conté con el privilegio de ver mucha pintura, escultura o construcción al principio de mi niñez".

Dos intelectuales antioqueños y un pequeño novato
"Sin embargo más adelante las cosas cambiaron. Mi mamá era una persona con una educación que no llegaba sino hasta tercero de primaria, pero las mujeres de Antioquia se educan solas. Además, con la ayuda de mi papá, ella llegó a tener una enorme capacidad crítica hacia el tratamiento del espacio. Tenía alma de arquitecto. Construía y arreglaba casas (incluso un día construyó una clínica en el segundo piso de nuestra casa!)
Aparte de esta introducción 'inconsciente' en la arquitectura, existieron dos persona que me mostraron más de frente su panorama. En mi casa se reunían con frecuencia intelectuales y gente importante para la región antioqueña. Uno de ellos era el arquitecto Felix Mejía. El recibía revistas y publicaciones de arquitectura que me dejaba ver. Le sorprendía que un niños de siete años se interesara tanto por todo eso. El otro fue Ignacio Gómez Jaramillo, quien viajó a Europa y desde allí me mandaba libros e información. Así descubrí que quería ser arquitecto y fui creciendo con ese anhelo."
"Estudié en la Universidad Nacional, después hice un pos-tgrado en la Universidad de Oregon (EEUU) y más tarde me especialicé en Rotterdam (Holanda) en Planeamiento Urbano. El diseño gráfico vino luego, fué una afición alterna que nació mientras estudiaba arquitectura. Mi entrenamiento, basado en la observación y la lectura sobre temas de diseño gráfico en países como Suiza, Alemania y Holanda, me enamoró de esa disciplina aún más.
Es así como, cuando llegué de Europa a principios de la década de los sesenta, decidí abrir la primera oficina de diseño gráfico en Colombia."

Un nadador en Machu Pichu
"Yo no salí del país por la situación adversa; desde antes de terminar la carrera estaba interesado en irme pues tenía, y he tenido siempre, muchas ganas de aprender y ver cosas de culturas diferentes (es que viajar es otro de mis grandes hobbies). Además, para un arquitecto graduado resultaba más fácil posicionarse si tenía conexiones en el extranjero. Eramos muy pocos y trabajábamos maravillosamente."
"Y tengo una anécdota sobre mis travesías: durante los primeros años de mi carrera fui nadador, es más recorrí América nadando y participé en muchos campeonatos. En el primero de esos viajes al exterior fui al Perú y de pronto me encontré en Machu Pichu. Me dije: -si esto es lo que siento aquí ¿cómo será en el resto del mundo?- Eso despertó como nunca mi espíritu viajero, a tal punto que no volví a experimentar lo que sentí en ese rincón de los Andes. Ni siquiera el Partenón o el Japón despertaron de nuevo esa mágica sensación. Jamás."

La primera oficina de diseño gráfico en Colombia
"Al llegar de Europa el diseño gráfico era para mi paralelo a la arquitectura. Lo hacía casi como hobbie. Pero entonces algunas empresas empezaron a interesarse por símbolos y logotipos que las identificaran o por su identidad corporativa. Otras necesitaban diagramar revistas, libros, periódicos y señalización. Las posibilidades en el campo eran enormes y decidí montar mi oficina, así tuve la suerte de ser pionero en todos esos campos. Poco después apareció David Consuegra quien venía de graduarse en Yale; no había más diseñadores gráficos en el país como tales, él era el único."
"En esa época yo no me podía llamar diseñador gráfico (porque no tenía título) pero crecí con esa profesión en Colombia. La estuve enseñando durante 25 años en la Universidad Nacional siempre como diseñador gráfico, no como arquitecto."

La cesta para el Papa y dos famosas monedas
"Entre mis diseños existen muchos con los que gozo, como las dos monedas que he hecho; me emociona verlas pasar de mano en mano entre la gente. Sin embargo, dentro de la obra gráfica considero el símbolo del Congreso Eucarístico mi más significativa realización. Cuando me encargaron hacerlo no sabía nada de simbología cristiana y estuve pensando durante meses; hablé con sacerdotes e historiadores, con gente experta en el tema. Pero no encontré nada que me convenciera, hasta el día en que invitamos a almorzar a nuestra casa a un sacerdote que ha tenido mucha influencia en nuestra familia. Durante la conversación hablamos sobre cómo los primitivos cristianos "llamaban a comunión" con una cesta de pescado y, de repente, yo le dije ! ahí está! La idea me surgió y la dibujé de inmediato. Fue muy emocionante. Asó nació el símbolo del Congreso Eucarístico Mundial, que era muy importante porque el Papa- Pablo VI- venía por primera vez a América y no había salido nunca del Vaticano. Para mi fue algo absolutamente trascendental."

Milton Glaser, Paul Rand, Marta Granados, Carlos Duque...
"Entre los diseñadores gráficos internacionales admiro a Milton Glaser, una persona universal siempre pendiente de apreciar respuestas. También me encanta el inglés Paul Rand. Tal vez él inspiró mi estilo de diseño; estudiaba primer año de arquitectura cuando me encontré con un bellísimo libro suyo. En inglés, un señor llamado Paul Rand. Entonces no tenía ida alguna de ese idioma, así que me puse a leerlo a punta de diccionario. Por fortuna era muy corto. Al terminar me encontré con una sorpresa: ¡la traducción en español! Lo sufrí tanto que llegó a lo más profundo del corazón. Esos son mis dos ídolos, aunque adema´s me sorprende el cubanos Félix Beltrán (Promotor del diseño gráfico en tiempos de la revolución cubana), quien vive en México. A nivel nacional aprecio a Marta Ganados por su obra y a Carlos Duque por su generosidad y por ser un profesional a carta cabal. David Consuegra es un 'sacerdote' de la profesión, siempre preocupado por expandir el conocimiento."
Diseñadores gráficos de ayer y de hoy
"Pienso que antes era más fácil sobresalir, porque había menos talentos y pocas herramientas para hacer diseño gráfico (ahora éstas son muchas y aquellos innumerables). Y hoy... es como un ejercicio que nos ponía a hacer un profesor en la escuela. Nos entregaba rocas y plastilina para esculpir. La solución que se producía en roca era siempre mejor que la que se lograba con la plastilina (porque uno podía hacer muchas cosas con plastilina y pocas cosas con la roca). Esto ilustra lo que pasa en la actualidad: uno tiene tantos medios a su alcance que se confunde, como con las familias tipográficas que antaño eran 24 y ya pasan de 400."

Las grandes tendencias gráficas afectan los trabajos
"Han existido y existirán siempre. El diseño gráfico desgraciadamente o afortunadamente está sujeto a la influencia de muchas cosas, en especial la moda y el arte. Entre los 60s y 70s, por ejemplo, era un diseño donde la geometría dominaba las expresiones, el mismo surrealismo. Otras influencias vienen del comercio, de los intereses de la gente e incluso de la respuesta del diseñador gráfico ante tales expectativas según su propia experiencia."
"La forma en que me entero o como me influencian las tendencias es inconsciente y sobre eso tengo otra anécdota: Hubo una exposición de decoración y nos reunieron a una serie de diseñadores, decoradores y demás. Le preguntaban a cada uno: 'bueno ¿y ahora el azul, está de moda?... !De eso no tengo ni idea! Ni me preocupa ni me ha preocupado para trabajar. Lo que hago lo hago lo mejor posible. Nada más."

Diseñando con la dedicación de un monje
"Fuera del hecho de ser pionero, creo que la gente confía en mi. He practicado la arquitectura y el diseño gráfico (y más de este último) con la vehemencia y la dedicación de un monje. Puede sonar pretencioso pero nunca me ha interesado cuanto me van a pagar sino qué puedo hacer (y si puedo hacerlo "muy bueno! sino se puede así !qué pereza!) Creo que la calidad de compromiso da confianza a la gente. De cualquier manera me complace haber hecho escuela, trasmitiendo a todas las personas que han trabajado en mi estudio algo de lo que sé. Ellos me llaman "maestro" y me agrada, sobre todo porque muchos de ellos han hecho buenas cosas."

Realización e insatisfacción
"Hay momentos en que me siento totalmente realizado, en que digo que llegué a una solución. Sin embargo (y me pasa tanto en diseño gráfico como en arquitectura) veo una hoja blanca y es lo más asustador que puedo tener en frente: me hace preguntarme: "y bien, dónde está lo que se supone que sé?" Por lo general soy una persona segura, pero en esos instantes me invade una desconfianza total."

El secreto de la relación 'Dicken-cliente'
"Siempre ha sido difícil. Los recién egresados piensan que tengo la sartén por el mango pero no es así. En nuestro medio todos creen saber arquitectura, o asumen que saben diseño gráfico y entonces comienzan a decir: 'quite esa letra de ahí..., por qué ese rojo allá..' Cuando eso me sucede, con confianza absoluta en el trabajo que voy a presentar digo: 'vea, aquí está su solución, usted me llamó porque yo sé de la materia, entonces recíbala así'. Lógicamente acepto sugerencias. Esa confianza es la que tengo en mi mismo y se la trasmito a mi cliente."

Lo que los diseñadores actuales no tienen
"Les falta una gran instrucción en humanidades, un bagaje de imágenes que les permita absorber la cultura. Por eso me encanta viajar: para enriquecerme con todo lo que encuentro en en cualquier parte a la que voy. Ellos tienen que aprender a observar. Parece que al salir del bachillerato la televisión les ha arrebatado el arte de la observación; han olvidado ver 'la pantalla gigante del mundo entero'. Se limitan a una.. pantallita. No quiero decir que la televisión sea mala, pero los enfrenta influencia exóticas, extranjeras, que no tienen nada que ver con ellos, cuando aún no se han dejado afectar de lo propio."

La escuela colombiana de diseño gráfico
"Pienso que hay buenas escuelas. Pocas pero muy buenas. Por desgracia el campo se está tornando facilista, en especial con respecto al diseño por computador. Gracias a él personas que ayer eran negadas para hacer diseño, por carecer de habilidad manual, de pronto se les 'aparece la virgen' y pueden hacer cosas perfectas y terminadas.. pero no por eso buenas."
"Y -qué tristeza!- la gente empieza pensar que diseño gráfico es eso: hacer cosas bien terminadas; coger tipografía por aquí, millones de colores por allá y listo. Facilísimo. Eso se ha proyectado a las escuelas de diseño gráfico. Hacer una escuela de diseño gráfico es bueno, pero difícil. El computador es una herramienta maravillosa, más no deja de ser una herramienta. El genio y esplendor 'deben' venir del diseñador."
"También me preocupa este asunto de la universalización; lograr un diseño con identidad nacional enfrentados como estamos a la 'aldea global' va a ser muy duro. Empero, pienso que sólo buscando nuestras raíces seremos capaces de mostrar algo sobresaliente en el gran océano de la comunicación actual. Todo porque el mundo entero tiene que buscar referentes cotidianos para vencer la universalidad y esa 'sosera' que ella produce. Por supuesto está el otro peligro, el de caer en un folclorismo cursi."

América latina y el auge del diseño gráfico
"Tiene mucho que ver con la demanda. Hace unos años no había en la región competencia empresarial. Ahora las empresas saben que el diseño gráfico es una extraordinaria manera de comunicar identidad, y esa conciencia contribuye a que el diseño gráfico se valore y se desarrolle más cada día. En la zona existen muchos que sobresalen y que están trabajando en ese sentido: en Argentina está Shakespeare, en México Germán Montalvo, también en el Brasil hay varios nombres destacados. Y algo más al respecto: cuando el Banco de Bogotá cambió su símbolo por última vez invitó, para hacerlo, a diseñadores españoles a quienes pagaron 100 millones de pesos por su trabajo. Muchos tildaron eso de absurdo, pero muestra la importancia que tiene (para esa empresa y muchas otras en el mundo) el diseño gráfico en el posicionamiento de productos y servicios."
Lo que más disfruta al diseñar...
"Cuando aparece en la pantalla, la palabra 'eureka' "


1Fuente proyectod.com

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